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lunes, 1 de noviembre de 2021

Nueva asociación de memoria histórica en la provincia de Albacete





     Desde la asociación de reciente creación que hemos llamado “Memoria Histórica La Roda y comarca” os damos la bienvenida a todos los seguidores y seguidoras y personas interesadas en recuperar aquella parte de nuestra historia que nos obligaron a olvidar. Nuestro objetivo, como no podía ser de otra forma, consiste en mejorar y ampliar el conocimiento de nuestra historia más reciente, dadas las enormes deficiencias que en este sentido afectan a la sociedad española después de 40 años de dictadura aun habiendo transcurrido ya varias décadas de democracia. El daño infringido a la sociedad española fue tan intenso que sus efectos llegan al día de hoy. Desde la profesionalidad y la honestidad, reconstruiremos la falsa y distorsionada visión que se nos ofreció de nuestro pasado pero, sobre todo y ante todo, intentaremos rescatar la memoria y en último término, los restos de los y las represaliadas por el franquismo. Sus cadáveres todavía permanecen en fosas comunes de cunetas y cementerios a lo largo y ancho de nuestro país aunque obviamente el ámbito de actuación de esta asociación será La Roda y comarca.

     Con respecto al nombre de la asociación, hemos optado por el término “comarca” para dar a entender que nos referimos a los pueblos colindantes aunque, si queremos ser estrictos, en realidad se trata de los pueblos que al terminar la guerra civil española formaban parte del partido judicial de La Roda. Al ser cabeza de partido, en La Roda se celebraron cientos de consejos de guerra donde se procesaba no solo a rodenses sino también a muchas personas de los alrededores. Esta es la razón por la que en las fosas comunes de La Roda, aparte de los cadáveres de nativos de la localidad, también se hayan los restos de represaliados de Fuensanta, Tarazona de la Mancha, Madrigueras, Villalgordo del Júcar, Minaya, Munera, Lezuza y de otros pueblos y ciudades foráneas como Villanueva de la Jara y Casas de Benítez (Cuenca), Reolid (Albacete), Alcaudete de la Jara (Toledo), Monforte (Alicante) y Madrid. Urgía la formación de una asociación de estas características en este territorio de la provincia de Albacete. Junto a la existencia de asociaciones similares en Almansa y Alcaraz, aunaremos nuestras fuerzas a nivel provincial y regional para que, sin prisa pero sin pausa, las distintas instituciones y administraciones públicas cumplan con la Ley de Memoria Histórica. Esperamos y deseamos que no se eternicen los trámites para la aprobación de la nueva Ley de Memoria Democrática.

     Mientras que el trabajo de investigación y localización de fosas comunes no sea una tarea que implique de manera directa al Estado español, desgraciadamente esta necesidad ha sido solventada a duras penas por las pocas familias que disponían de las fuerzas suficientes para enfrentarse a esta hercúlea labor. Así, gracias a las diversas asociaciones memorialistas que se han ido constituyendo en España desde el inicio de la democracia, se han podido recuperar los restos de miles de represaliados y represaliadas repartidos por miles de fosas comunes ocultas en suelo español. Según la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, a día de hoy existen en España unas 3.000 fosas documentadas y un documento oficial atribuye una cifra exacta de 114.226 personas desaparecidas.

     Debido al paso del tiempo y a las enormes dificultades con que las familias se han encontrado, tenemos constancia de que muchas de ellas se resignaron y abandonaron la posibilidad de recuperar los restos de sus familiares. De esta manera, la asociación se constituye como puente de enlace entre las administraciones y todos aquellos familiares interesados en recuperar los restos de sus seres queridos cuando así lo deseen. En este sentido, en la asociación ya disponemos de una importante investigación previa de naturaleza histórica, antropológica y de trabajo de campo con todos los datos relativos a todas las personas que pueden permanecer en las fosas comunes tanto del cementerio civil como sagrado de La Roda. Según nuestros cálculos, de entre todos los fusilados (incluida una mujer) y muertos en la cárcel del partido, en esta localidad asesinaron una vez finalizada la guerra a 65 personas: 54 ejecutados, más 11 presos que no llegaron a ver ni el paredón. Fallecer en prisión era, por cierto, una muerte mucho más lenta y cruel que la de ser ejecutado. A esta cifra deberíamos añadir otras 22 personas de La Roda que fueron fusiladas en el cementerio de Albacete. Todo ello sin contar con los más de 30 evacuados fallecidos en la localidad, la mayoría de ellos bebés, niños y ancianos procedentes de las zonas ocupadas de Extremadura, Andalucía y también de Madrid. 

     Aunque nuestro el objetivo fundamental sea la apertura de las fosas comunes de La Roda, mientras estemos en funcionamiento también realizaremos cuantas actividades sean necesarias para formarnos e instruirnos en esta materia y sobre todo, para esclarecer nuestro pasado histórico. Aparte de las pertinentes ruedas y notas de prensa para darnos a conocer en los medios, la tarea principal será continuar con la localización e información a familiares de La Roda y comarca, petición de expedientes de consejos de guerra al Archivo General e Histórico de Defensa, visita a registros civiles, etc. Solicitaremos a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica la instalación en La Roda de una de sus exposiciones itinerantes; realizaremos encuentros y actividades complementarias de formación para estudiar el fenómeno de las políticas de memoria histórica en España, Europa y en el mundo y su evolución hasta la actualidad. Otras actividades estarán relacionadas con el análisis de la represión durante la guerra (evacuados y refugiados, exiliados, muertos en campos de concentración y exterminio en concreto en Mauthausen, represión específica femenina, el caso de Andreu Nin y La Roda, etc.) y durante la postguerra y el franquismo (robo de niños, trabajos forzosos y expolio económico, muertos en cárceles, presos políticos, depuración de docentes, el maquis y la guerrilla, represión de género, procesados por el TOP, condenados por homosexualidad, etc.).

     Por no extendernos más, agradecemos a todxs vuestra presencia, os damos una cálida bienvenida y por supuesto, quedáis invitadxs a preguntar, aportar y/o participar en todas las reuniones y actividades que gustéis. Contacto: memorialarodacomarca@gmail.com



martes, 25 de mayo de 2021

Millán Carrasco, un rodense en las fosas de Almagro

     Recientemente se ha procedido a abrir las fosas comunes del cementerio de Almagro para exhumar los cadáveres de 70 personas víctimas de la represión franquista en este vecino pueblo de Ciudad Real. El equipo multidisciplinar encargado de la apertura de las fosas, procedente de la Universidad Complutense y del proyecto “Mapas de Memoria”, hicieron en su día un llamamiento para encontrar a los familiares, sobre todo de cara a la identificación lo más exhaustiva posible de los cuerpos. Entre ellos se encontraba el de Millán Carrasco Martínez, nacido en La Roda en 1886.

     A las personas que nos dedicamos a esto no nos gusta tener que andar justificando constantemente que lo último que pretendemos es “remover” el pasado. No se trata pues, de remover, sino de ayudar a las familias que así lo deseen, a dar una sepultura digna a sus seres queridos; de equiparar y reparar la memoria de todas aquellas víctimas que quedaron en el más abyecto de los olvidos, algo en lo que la ciudadanía española debería de estar de acuerdo por encima de las diferencias ideológicas. Se trata en última instancia de contribuir a cimentar una sociedad civil moderna y democrática. Una nueva sociedad que conozca su verdadera historia y que cuando mire hacia el pasado lo haga desprovista de todo temor y rencor.

      Millán Carrasco no es un simple nombre o un número más que viene a engrosar las filas de los listados sobre represaliados rodenses por las autoridades franquistas. Se trata de una vida humana, de otro hombre que debido a sus ideales políticos, sufrió la furia vengativa de los vencedores una vez acabada la guerra civil. Efectivamente, en nuestros cálculos sobre estos asesinatos masivos, faltaba esta persona. Y como esta, somos plenamente conscientes de que, dadas las circunstancias, en el recuento falten algunas más.

     Millán fue otra de tantas víctimas que, dada la imposibilidad de recorrer todos los archivos judiciales municipales del país, permaneció ausente en mis listados sobre represaliados rodenses por el franquismo. No había quedado rastro alguno de él excepto en los registros de defunciones del juzgado municipal de Almagro. Gracias a las exhumaciones emprendidas en Ciudad Real, se ha podido confirmar la existencia de esta otra persona con sentencia de muerte ejecutada en noviembre de 1939. Habiendo obtenido su nombre, apellidos y procedencia, de manera inmediata se procedió a localizar su expediente de “justicia” militar en el Archivo General e Histórico de Defensa. Dicho sea de paso, no es tarea fácil analizar los expedientes de los consejos de guerra franquistas ya que, aparte de estar instruidos a través del procedimiento “sumarísimo de urgencia”, también requieren desnudarlos de su típica jerga patológica y humillante (esto es más sencillo), de contenidos engañosos y tergiversados y de toda una serie de componentes que requieren de un ojo crítico y de una lectura entre líneas. 

     El 12 de noviembre de 1886, Miguel Carrasco y María Antonia Martínez, registraban el nacimiento de su hijo, Millán Carrasco Martínez, en la Parroquia de El Salvador de La Roda. Que sepamos, tuvo otros tres hermanos, Antonio, Isidro y Ciriaco, y dos hermanas, Josefa y Ángela. En La Roda, cuando estuvo en situación de trabajar, desarrolló su labor como factor ferroviario aunque pronto abandonó esta dedicación para incorporarse a trabajar en un molino de tierra blanca propiedad de la familia. Su evolución en el negocio familiar le hizo convertirse en “un hombre de negocios que se dedicó al comercio durante toda su vida, cumplió con honradez sus compromisos, portándose a este respecto inmejorablemente”.

     Aunque nunca llegó a casarse, parece ser que mantuvo relaciones con la hija de un terrateniente de Almagro, motivo por el cuál siempre estuvo vinculado con este pueblo. Así mismo los familiares indican que ambos pudieron tener descendencia, aunque de momento nos ha sido imposible constatar esta posibilidad. Se trata de una hercúlea labor de investigación porque la pareja, con unos orígenes sociales tan dispares, nunca pudo formalizarse en matrimonio. E igualmente, si en efecto tuvieron algún hijo, su origen debió permanecer oculto.

     El caso es que Millán, combinando sus necesidades laborales y sentimentales, desarrolló su vida entre los pueblos de La Roda y Almagro. Los descendientes de sus hermanos (pues él no tuvo hijos reconocidos) afirman que siempre destacó por ser una persona inteligente, culta e instruida; un visionario, un adelantado a su tiempo y un autodidacta con amplias dotes para el estudio, la lectura y también para la movilización de masas, mostrándose desde bien pronto sensible a las demandas de las capas más desfavorecidas de la sociedad. Se trataba pues, a grandes rasgos, de un demócrata, un republicano librepensador que, fruto del estallido de la guerra civil, comenzó a desarrollar una intensa actividad política en el vecino Almagro. Aquí encabezó durante los primeros días de la República la creación del Ateneo Libertario de la localidad.

     Según se desprende de los documentos consultados, en 1934 fue procesado por tenencia ilícita de explosivos y condenado a dos meses y un día de prisión. Por falta de datos concluyentes, no me atrevo a poner en relación este dato ni con las huelgas campesinas de junio ni con las revolucionarias de octubre del mismo año, aunque algo podemos especular. Lo que está claro es que Millán Carrasco, tras cumplir su condena, no volvió a Almagro. En los documentos se dice que estuvo ausente de esta localidad unos 2 años. Por otro lado, tampoco sabemos a ciencia cierta dónde estuvo preso, pues en los documentos aparece La Roda (Málaga). Si se tratase de una confusión, quizá estuvo en La Roda de Albacete o tal vez en La Roda de Andalucía (que por cierto no está en Málaga sino en Sevilla). Eso sí, el dato de la ciudad malagueña me hace pensar que, dada la ideología de corte anarquista de Millán Carrasco y el arraigo de la doctrina libertaria en Andalucía, durante las revoluciones campesinas de junio de 1934, Millán pudo haberse trasladado a esta localidad para articular y/o participar en estas huelgas campesinas. Es decir, tal vez tenga más sentido relacionar esta supuesta tenencia de explosivos en 1934 con las movilizaciones de junio que con las de octubre. Poco más que añadir en este sentido: solo que podríamos continuar dando palos de ciego en el terreno de la especulación.

     Dando un salto en el tiempo, tras la insurrección militar de julio de 1936, Millán reapareció nuevamente en Almagro para ponerse al frente del Ateneo Libertario y para crear las Juventudes Libertarias en la localidad. También pudo formar parte en la formación del Comité de Enlace del Frente Popular y del Comité de Defensa local. Tan sólo estuvo unos pocos días en Almagro. Volvió a La Roda donde probablemente permaneció participando en la organización de la retaguardia rodense. A finales de septiembre de 1936 vuelve a Almagro y entonces es cuando, dada su experiencia en el molino de tierra blanca de su familia en La Roda, se hace cargo de la Fábrica de Harinas incautada en Almagro como directivo principal o administrador. En adelante también ocupará cargos importantes en la CNT local. Así mismo, fue concejal y alcalde interino de manera intermitente desde diciembre de 1936 hasta el final de la guerra.

     Desconociendo si intentó una posible huida del país, el 10 de mayo de 1939 ya se encuentra detenido en la Prisión Central de Ocaña (Toledo). Un mes después se daba inicio en Almagro al “juicio” instruido contra Millán Carrasco, de 52 años por aquél entonces. Sin ninguna prueba, las denuncias presentadas le acusan de ser responsable directo de la muerte de dos individuos y de instigar el asesinato de otras “personas de orden” de la localidad. En una de las denuncias se llega a especificar que las personas que se hicieron cargo de la dirección del pueblo en defensa de la República, dado los cargos que ostentaron, debían ser “depurados como exige el momento actual”. En su defensa, el párroco-arcipreste de La Roda, Victoriano Castillo, envió un aval, refrendado a su vez por el nuevo alcalde rodense, Job Escobar, para evitar una condena a muerte del encartado. En efecto, el cura de La Roda pudo salvar su vida gracias a la intervención de Millán. De igual manera Millán había participado en La Roda en la fundación de la CNT local. En el aval se explica cómo gracias a la creación de este sindicato, cientos de derechistas rodenses pudieron escapar de la represión de retaguardia.

     Sin embargo, a pesar de tratarse de un aval de peso, en absoluto fue tenido en cuenta a la hora de emitir sentencia o en un posible indulto. Se le acusó de adhesión a la rebelión militar con agravante de peligrosidad. Se le impuso la pena de muerte y fue ejecutado el 25 de noviembre de 1939 en el cementerio civil de Almagro, popularmente conocido como «el corral de los desgraciados». En mayo de 2021 sus restos han vuelto a ver la luz, su vida rememorada y su memoria, honrada.

      Millán, descanse en paz.

 

Millán Carrasco


viernes, 1 de mayo de 2020

Revolución, incautación y colectivización (II)

     

    Aunque sería muy interesante, no tenemos documentos que informen sobre la organización colectiva de los campesinos a la hora de realizar las tareas agrícolas en La Roda. Esto significa que tenemos registros escritos y orales de quejas (eso siempre), pero no del buen funcionamiento de las colectividades y, lo que es más importante, del impacto que esta breve experiencia tuvo en la vida de los campesinos. Sin embargo, aunque no haya datos directos sobre la organización de estas comunidades, disponemos de algunos trabajos con los que realizar estudios comparativos. Aparte del análisis general que para la provincia de Albacete realizó José Deogracias Carrión, también existen otras investigaciones sobre colectividades en los municipios de provincias colindantes como Jaén o Ciudad Real4. Así, podemos establecer comparaciones, con las debidas precauciones, ya que probablemente no hubiera muchas diferencias organizativas entre estos municipios y el de La Roda.

   En primer lugar, hemos de tener en cuenta que la forma de organización de las comunidades campesinas estaba inspirada básicamente en una economía social autogestionada de corte anarquista. Esto daba un alto grado de independencia y libertad a los diferentes colectivos a la hora de organizarse. Lo que desconocemos es si en La Roda, aparte de la autogestión colectiva en las faenas del campo, también se aplicó el comunismo libertario, es decir, la asociación libre de personas en comunas, el modelo de vida puramente anarquista. La respuesta es que, aunque pudo haber intentos para organizar la vida en el campo en sentido libertario, probablemente no funcionase por varias razones: por su carácter utópico, por la falta de tiempo, porque la doctrina libertaria no había tenido ningún arraigo en La Mancha y, sobre todo, porque se trata de una nueva cosmovisión cuya parte económica estará fuertemente marcada por el devenir de la guerra. Además, conforme vaya ganando terreno el Partido Comunista, se dará prioridad a ganar la guerra, quedando la revolución en un segundo plano. Esta problemática dará lugar a la primera guerra civil republicana dentro de la Guerra Civil española.




     Contra todo pronóstico, la primera colectivización de la que tenemos noticias en La Roda se realiza por el PC en Santa Marta. En los primeros momentos, el PC se sumará tímidamente a este proceso revolucionario para poco después desmarcarse tras decidir que hay que postergar la revolución para poder ganar la guerra. Y aquí me detendré brevemente para aclarar esta cuestión. Hemos de recordar que el peso del PC en la España prebélica era insignificante. Su poder aumentará considerablemente porque la URSS fue el único país que decidió apoyar abiertamente a la República. Nos han desinformado y manipulado tanto con respecto al comunismo o al Partido Comunista, que mucha gente no puede entender el verdadero papel de la URSS en la España republicana y sobre todo, comprender una realidad muy diferente a la que nos han contado: que el PC luchó en contra de la revolución en España. ¿No fue al fin y al cabo, Rusia, el primer país donde había triunfado la revolución obrera y sus líderes revolucionarios acabado con la Rusia zarista?

     Los objetivos de la nueva URSS poco tenían ya que ver con el leninismo; mucho menos con la doctrina de Marx. Para el comunismo de corte estalinista, la revolución ya estaba hecha. Además, Stalin nunca vio con buenos ojos la expansión de la revolución obrera más allá de sus fronteras. Para garantizar la salvaguarda de las fronteras de la URSS, frente al expansionismo alemán e incluso italiano, Stalin priorizó la alianza con las democracias occidentales; esta táctica implicaba anteponer la seguridad de su territorio frente a la expansión de la revolución. La consecuencia de todo esto fue la persecución del comunismo trotskista (el POUM en España) o de las feroces purgas que se producen a finales de los años 30. En la URSS, la revolución ya había acabado; y España no iba a ser menos.

     La Unión Soviética necesitaba impedir la derrota de la República, pero también deseaba evitar una victoria rotunda de la izquierda revolucionaria española5. Así, primero durante los gobiernos de Largo Caballero, pero sobre todo durante los de Juan Negrín, el PC apoyará al régimen republicano, iniciando un proceso de concentración y centralización de poder, olvidándose de la revolución para ganar la guerra a toda costa. Aunque el PC apoye las incautaciones estatales, no verá con agrado la colectivización de fincas y negocios al margen del Estado y siempre apoyará al pequeño propietario. Por su parte, el movimiento obrero y campesino más radical se sentirá traicionado y acusará al PC, tras la involución estalinista, de ser el responsable más directo (y no el fascismo) de acabar con el sueño revolucionario y hasta incluso de la derrota miliar; pero estas conclusiones ya forman parte de otro capítulo.




     Continuando con el tema que nos ocupa, la disparidad en cuanto a los criterios de reorganización del régimen de propiedad de las tierras incautadas, por no hablar de la forma de explotación de las mismas, fueron una fuente permanente de conflictos y desórdenes. Esto es así debido al desconcierto de los primeros momentos y también porque cada grupo se organizó como buenamente pudo. Como muy bien apunta Malefakis:

el rápido hundimiento del sistema agrícola tradicional no significó su sustitución por un nuevo sistema económicamente viable. La colectivización masiva de tierras eran incapaz por sí misma de restaurar la estabilidad económica y social 6.

     Solamente conservamos un dato positivo que, como veremos, se refiere a un superávit  en la producción del molino de harina de Santa Marta en diciembre de 1936. Respecto a las quejas, representantes de partidos y sindicatos escriben constantemente al Comité (luego al Consejo Obrero), para que controle la marcha de las fincas y negocios incautados, sin aportar más datos. Por ejemplo, se solicita al Comité que se averigüe dónde se encuentran las llaves de las casas y bodegas incautadas. Por otro lado, Izquierda Republicana denuncia prácticas especuladoras pidiendo que se investigue si en el pueblo existen fábricas o intermediarios que compran cereales a precio más bajo de el tasado. Esto pone de relieve que el abastecimiento de productos de primera necesidad generó muchos problemas sobre todo a partir de 1937. El estraperlo y la economía sumergida serán una constante hasta el final de la guerra.

   (…)

martes, 21 de abril de 2020

Revolución, incautación y colectivización (I)


Pues resulta que mi etapa de confinamiento está siendo bastante productiva: aparte de haberme pasado a WordPress, estoy estudiando, leyendo y escribiendo como nunca antes. He decidido publicar dos entregas sobre Incautaciones y colectivizaciones porque algunas personas me lo habéis pedido. De todas formas, hay otros artículos muy interesantes sobre persecución religiosa, brigadas internacionales, tribunales populares, mujeres y milicianas, o sobre la saca de Quintanar, el Paracuellos rodense, que ya publicaré más adelante. Bueno, el de la saca anuncio que lo publicaré el 23 de agosto… Aparte de todo lo que tengo realizado, queda mucho por hacer. De hecho, en el marco de lo local, está todo por hacer. Hay muchísima información, y nada escrito. En ocasiones puede resultar un tanto tedioso porque hay muchos datos, pero lo hago lo mejor que puedo y creo que eso es lo importante. Que lo disfrutéis…

   

    El proceso de incautación y sobre todo, de colectivización de tierras de labor, si bien ha sido más que estudiado en diferentes puntos de la geografía española como Cataluña, Aragón, Andalucía o la zona de Levante, donde el anarco-sindicalismo de la CNT era fuerte, en muchos otros lugares, como Castilla-La Mancha, faltan todavía investigaciones que vengan a completar esta cuestión. El único trabajo destacable en la provincia de Albacete es el realizado por José Deogracias Carrión que lleva por título Colectividades agrarias de la provincia de Albacete durante la Guerra Civil. La deficiencia en las investigaciones se debe a que las teorías colectivizadoras del trabajo de la tierra, tuvieron poco impacto en tierras manchegas, aparte de no despertar grandes pasiones en los investigadores. En Castilla-La Mancha, con el predominio de la UGT, más allá de alguna revuelta aislada como la de Yeste o Bonete 1, la colectivización en el campo tendrá escasa implantación antes la guerra.

    La revolución que se produce en territorio republicano con el estallido de la guerra implicó no solo la movilización para combatir al enemigo sino también, un intenso y excesivamente complejo proceso de incautación de propiedades, junto a la posterior colectivización de muchos de los negocios agrícolas e industriales. Y nos preguntaremos, ¿cuál es o son las razones por las que se llega a este punto? Evidentemente las causas que nos remiten a este proceso debemos buscarlas en el problema agrario que los políticos de izquierdas intentan solucionar desde 1931, pero que ya venía gestándose tiempo atrás.

    En términos generales, como vimos en otros capítulos, el impacto de la reforma agraria en La Roda, fue positivo para los trabajadores del campo, aunque incompleto, ya que aquí no se llegó a expropiar ninguna finca antes de la guerra. En La Roda, como en muchos otros lugares del país, la tan ansiada reforma agraria se convertirá en una violenta revolución ya en plena guerra. Según E.Malefakis:

La frase aplicando la reforma agraria se convertirá en un terrible eufemismo para la matanza de los enemigos de clase. La reforma agraria como cuestión que podía resolverse por la vía legal y no por la violencia, había terminado 2.

   

(…)


1 Para más información consultar:  Requena Gallego, M., Yeste durante la II República: modernización política y conflictividad social, 1931-1936, IEA, Albacete, 2006; Carrión Iñiguez, J.D., Suceso de Bonete (marzo de 1936), Al-Basit, nº20, 1987 

2Malefakis, E., Reforma agraria y revolución campesina en la España del siglo XX, Ariel Historia, 1980 (pág. 425)


 

miércoles, 27 de julio de 2016

La Roda republicana: enfrentamientos, detenciones y asesinatos

 

     En torno a las 13 horas del 25 de julio de 1936 y tras una semana de intensos combates, Albacete capital era tomada por fuerzas leales a la República procedentes de Alicante y Murcia junto a una columna anarquista procedente de Valencia. El alzamiento era sofocado en Albacete con la rendición incondicional de sus organizadores y la entrega de armamento y munición 1. El territorio se convertirá en zona de retaguardia permanente, sin frente, en manos del bando republicano hasta el final de la guerra. Ésta será la razón fundamental que explique por qué la mayoría de muertes que se producen sobre todo entre agosto y septiembre de 1936 son de personas de filiación política conservadora, de derechas, incluida la persecución a miembros del clero. También es la razón que explica la instalación de los Brigadas Internacionales en la provincia, aunque de esto hablaremos más adelante.

     El caso es que el fracaso de la sublevación militar y el posterior estado de guerra civil es el contexto en que se producen atropellos por ambas partes; en la provincia de Albacete más especialmente por parte de los grupos de milicianos que de manera descontrolada ocupan el vacío de poder con una violencia desmedida que ya venía gestándose tiempo atrás. Como veremos más adelante, desde las instituciones republicanas se dieron expresas manifestaciones para evitar los asesinatos y la venganza, pero éstas ya no tenían autoridad para imponer sus normas. Se trató por todos los medios de poner fin a estas manifestaciones por parte de determinados grupos a través de las sacas y paseos, pero hasta que no empiecen a funcionar los Tribunales Populares, los meses de julio y agosto serán de una violencia inaudita al margen de la ley y por supuesto que al margen de cualquier consideración humana. Veamos qué sucedió en La Roda.

     La consecuencia directa y simultánea del final de la popularmente conocida como semana facciosa fue la liberación de los presos de izquierdas, la constitución del Comité de Salud Pública, la detención de los guardias civiles que habían participado en la rebelión y la persecución de la población civil que la apoyó. Ese mismo 25 de julio, muchos rodenses se enteraban a través de la radio del Bar Molina de que la provincia había caído en manos republicanas. Los concurrentes, emocionados, se echaron a la calle rápidamente, acudiendo a dicho bar y a las inmediaciones de la Miliaria mucha más gente pidiendo la apertura de las cárceles al grito de vamos a por nuestros hermanos los presos; posteriormente se instalarán aquí unos altavoces para emitir partes de guerra y demás novedades.




     Simultáneamente a la liberación de los presos de las cárceles, se produce la detención y persecución de muchos de los que apoyaron la sublevación. Bajo las órdenes del Comité de Enlace, creado ese mismo día, comienzan a organizarse grupos de milicianos que se encargarán de: perseguir y detener a los sublevados en sus casas y aldeas, conseguir todo el armamento posible y hacer guardias en edificios principales y entradas y salidas del pueblo. Los expedientes que tenemos relatan decenas de casos de detenciones, registro de casas, requisa de armas y tiroteos Partiendo de la idea de que estos relatos fueron extraídos bajo presiones, amenazas y torturas una vez finalizada la guerra, debemos tomarlos con mucha cautela.

     (…)

martes, 19 de julio de 2016

Semana "facciosa" del 19 al 25 de julio

 

      Del 17 al 19 de julio de 1936, las guarniciones militares y centros neurálgicos de poder fueron cayendo en manos de los insurrectos a lo largo de casi toda la geografía peninsular. En La Roda, según Deusdedio del Campo Martínez, uno de los líderes locales del Partido Socialista, en la madrugada del 19 de julio realizó una llamada telefónica al Cuartel de la Guardia Civil solicitando al cabo que se pusiera a disposición del Frente Popular; evidentemente esto ya no iba a suceder.

    Ese mismo día, sobre las 14.30, poco antes de consumarse la entrega del Ayuntamiento de La Roda a la Guardia Civil, Deusdedio salía para Albacete junto al alcalde, José López Ballesteros, Lamberto Pérez y Jose Antonio Vera Zaragoza para hablar con el Gobernador sobre los hechos y recibir órdenes. A unos 100 metros antes de llegar al Gobierno Civil son detenidos por la Guardia Civil para posteriormente ser encarcelados. Así permanecerán hasta las 14 horas del día 25 de julio, momento en que la capital es tomada por tropas leales a la República. Efectivamente, la sublevación militar contra la República comenzaba en Albacete capital a las 15 horas de la tarde del domingo 19 de julio; justo cuando el alcalde, Deusdedio y compañía, llegaban para informarse sobre la rebelión. Una vez que la situación era dominada por los rebeldes en la capital, el alzamiento fue extendiéndose por los pueblos de la provincia; de manera más inmediata por todos los municipios tocados por la línea de ferrocarril y la carretera general que une Madrid con Murcia, entre ellos, La Roda 1.

    En los Libros de Plenos se conserva el Acta por la que el Ayuntamiento de La Roda es entregado a la Guardia Civil. Ya eran las 18.30 de la tarde cuando se persona en las dependencias municipales el alférez de la Guardia Civil, Miguel Segura Limorte, solicitando al Secretario de la Corporación, Manuel Ávila Palacios, la entrega del Ayuntamiento. Allí se encontraban algunos concejales, que como negativa a la petición, abandonan las dependencias: Antonio Montero Montero, Florentino del Barco Picazo y Gregorio Arenas Ortiz. Los oficiales Julio Chacón y Ramón Cano, junto al alguacil, Longinos Escudero, permanecen junto al Secretario, procediendo a levantar Acta para la entrega del Ayuntamiento.


 (…)

jueves, 14 de julio de 2016

Primavera de 1936 (II) crisis de mayo

        En artículos anteriores veíamos el panorama que se vive en La Roda tras el triunfo del Frente Popular en febrero de 1936. Básicamente el panorama no era otro que el de una acuciante necesidad de reformas, la incapacidad del gobierno local para aportar soluciones y el aumento de la tensión en las calles.


    La conflictividad y la parálisis se observa directamente en las actas de los plenos. Por desgracia no disponemos de mucha documentación para el estudio del periodo, aparte de la información que, como digo, nos proporcionan las actas y la prensa periódica local. Vemos cómo desde el mes de abril el enfrentamiento entre los miembros del gobierno local es más que evidente, aunque será a partir del mayo cuando las diferencias alcancen su máxima cota. Por ejemplo, para proceder a la aprobación de las actas anteriores, asistimos a interminables discusiones. Se acusan mutuamente de no querer solucionar los problemas, de cambiar constantemente de opinión, de no aportar soluciones viables y de obstrucción sistemática.


     En la sesión del 16 de abril, por lo que respecta al desempleo, imaginemos hasta qué punto la situación era insostenible para que el Alcalde proponga reunir a las fuerzas vivas de la localidad (mayores contribuyentes, autoridades, industriales, profesionales y sociedades con representación legal) para ver si estaban dispuestas a anticipar dos trimestres del Repartimiento General de Utilidades para mitigar el paro obrero. El concejal Fraile Moreno va más allá pidiendo citar a los señoritos para que se les adjudiquen los obreros correspondientes mediante alojamiento por haber paro y mucha hambre. Se le contesta que su propuesta es contraria a la Ley porque ésta prohíbe terminantemente los alojamientos. Y puesto que se considera contraria a la Ley, la minoría socialista aprovecha para denunciar un caso de incompatibilidad (contrario a la Ley también, dicen) que afecta al Alcalde por estar su padre empleado como guardia en el Ayuntamiento. El Alcalde se defiende y a continuación denuncia otro caso de incompatibilidad contra el concejal Fraile Moreno, alegando que éste no puede ser concejal por tener entablado un recurso contencioso-administrativo contra el municipio. (Este recurso lo habían interpuesto en su día, como vimos, los concejales y demás funcionarios que fueron sometidos a proceso de depuración tras los sucesos de octubre de 1934). Y así continúan poniendo los trapos sucios sobre la mesa hasta que la minoría Socialista junto a la de Unión republicana abandonan el salón, suspendiéndose la sesión por falta de concejales.

   

  (...)

 

viernes, 19 de junio de 2015

Tras las elecciones de febrero de 1936


     Para tener más presentes los acontecimientos y cambios que se viven en los previos años a la Guerra Civil en La Roda, aconsejo echar un vistazo a los cambios en los partidos y agrupaciones políticas y más especialmente acudan a revisar el origen, desarrollo e impacto que tuvo la huelga de octubre de 1934. Debo recordar, además, la ausencia de nuestra principal fuente de información para el periodo: las Actas de Plenos que van desde marzo de 1934 a noviembre de 1935. No obstante esta carencia, por fortuna podemos acudir a otro tipo de fuentes que si bien aportan datos desde otros puntos de vista, no por ello son menos importantes. Aparte de la existencia de otros documentos de archivo, también recurriremos a la información que nos ofrece la prensa periódica: el Agricultor Manchego (última publicación en junio de 1935) y el Roda Fuerte (de abril a julio de 1936). De entre el repertorio bibliográfico disponible para la provincia de Albacete, destacaré el libro de Rosa Mª Sepúlveda Republicanos tibios, Socialistas beligerantes. La República Social inviable. Albacete 1933-1936, o el de Rosa Mª junto a Manuel Requena que lleva por título Del afianzamiento del republicanismo a la sublevación militar. Albacete 1931-1936.

     Desde finales de 1933 veíamos cómo nuevas agrupaciones de derechas se iban haciendo fuertes, como por ejemplo la CEDA, gran aliada del Partido Radical durante este segundo bienio negro (negro dado el salvaje comportamiento de la derecha en este periodo), mientras que los partidos republicanos de izquierdas experimentaban una evolución inversa. En mayo de 1934 se había constituido por orden gubernativa el nuevo Consistorio en sintonía con el gobierno de la nación. Presidía el mismo Antonio de la Peña Miranda, que posteriormente será sustituido en el cargo por Job Escobar. Vimos también cómo los enfrentamientos políticos culminaron en la huelga general revolucionaria de 1934. A consecuencia de la misma, se realiza una persecución contra los partidos de izquierdas, especialmente contra socialistas y dirigentes de sociedades obreras; persecución de la que no se restablecerán hasta aproximadamente la primavera de 1935, momento a partir del cuál se crean nuevos Comités en La Roda como el de Izquierda Republicana. Los socialistas, que habían optado por la ruptura con respecto a los partidos burgueses, tras los sucesos de octubre, comienzan a flexibilizar sus posturas. No obstante, en la nueva dinámica de convergencia que se abre paso entre socialistas y republicanos de izquierdas a lo largo de 1935, destacaremos el aumento progresivo de las tensiones entre ambos grupos que culminará en la primavera de 1936.

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martes, 24 de febrero de 2015

Escuelas, árboles y verbenas. La Roda hasta el 18 de julio de 1936

     

    Tras un breve paréntesis, retomo la tarea que nos ocupa, que es continuar narrando los sucesos de aquellos fatídicos pero también prodigiosos años en La Roda. En el último artículo hablaba sobre lo acontecido en 1934 desde una perspectiva política. Y como adelantaba en el mismo, carecemos de la principal fuente de información para este periodo, que es el libro de Actas de Plenos comprendido entre las fechas de marzo de 1934 a noviembre de 1935. No obstante, existen otras fuentes aunque no tan completas como ésta. Me refiero con ello básicamente a la información que nos aporta el periódico local Agricultor Manchego o a algún dato bibliográfico procedente del libro de Rosa Mª Sepúlveda y Manuel Requena titulado Del afianzamiento del republicanismo a la sublevación militar. Puesto que ya me he referido a los cambios y tensiones políticas del momento, nos centraremos en este apartado en el análisis de otros aspectos más relacionados con el ambiente socio-cultural a partir de 1934.

     A pesar de los graves problemas políticos y económicos de los años 30, se vive en España una gran efervescencia cultural en todos los órdenes. Sin ir más lejos de La Roda, vemos cómo son innumerables los eventos festivo-culturales que se celebran en esta época. Se proyectan películas, se representan obras de teatro, se rescatan tradiciones perdidas como Los mayos, se realizan exposiciones y conciertos, se celebran actividades deportivas, se inaugura una biblioteca y una plaza de toros. Incluso tenemos noticias de que el célebre escritor Pío Baroja, hace varias referencias a La Roda en el reportaje publicado en Estampa que lleva por título Sobre la ruta del general Gómez por los caminos de España, destacando la enorme impresión que por ejemplo le causan los aleluyas.

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lunes, 31 de marzo de 2014

Crisis socio-económica en los años 30: Jurados Mixtos y Reforma Agraria (II)

    Hemos visto cómo desde los primeros días de la instauración del nuevo régimen, la cuestión agraria es objeto de disposiciones oficiales de gran envergadura. Sin embargo, la carga más pesada para la mayoría de la clase propietaria, en teoría, será la Reforma Agraria. Promulgada el 15 de septiembre de 1932, surge como colofón a estas primeras medidas anteriormente descritas. Con la Reforma se podrían haber remediado las acuciantes cifras de desempleo que venía sufriendo la provincia de Albacete; pero no fue así.

    Aunque muchos textos de la época nos hablan de la vida del campo como un mundo sencillo, plácido, sosegado, lleno de satisfacciones. la realidad iba por otros derroteros. En el Agricultor Manchego hay muchos ejemplos de esta idealización del mundo rural 1. En el fondo lo que se pretendía conseguir ni más ni menos era la pervivencia del orden y de los intereses establecidos, es decir, que la situación en el campo continuase como hasta entonces, sin cambios.

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martes, 11 de marzo de 2014

Crisis socio-económica en los años 30: Jurados Mixtos y Reforma Agraria (I)

   El asunto estrella en las Actas de los Plenos del Ayuntamiento de La Roda para el periodo que nos ocupa será la crisis obrera y agrícola. La Reforma Agraria y los decretos que la anteceden desde el Ministerio de Trabajo, serán claves para el estudio de esta crisis, de las diferentes soluciones adoptadas desde el Gobierno de España y de sus consecuencias.

     Junto a la depresión económica mundial, la proclamación de la República había causado por sí misma una gran crisis financiera donde las clases más pudientes comenzaron a transferir sus capitales a los bancos extranjeros, a la vez que los círculos financieros internacionales acogieron con escepticismo el nuevo régimen. La falta de liquidez se hará notar directamente en las arcas municipales, haciendo temer que el problema del paro obrero, con un registro que superaba ya los 500 parados forzosos, adquiriese tintes de conflicto 1. 

     Antes de llegar a este punto, el Consistorio había acordado la implantación de la décima en las contribuciones del Estado para poner remedio al desempleo y a la grave crisis agraria, comercial e industrial. Pero el recargo municipal venía siendo una medida impopular entre los propietarios y concejales republicanos y muchos de ellos se quejaron diciendo que con la crisis no podían responder a la décima, por lo que ésta no se llegó a ponerse en práctica 2. Lo que sí parece que surtió efecto fue la aportación voluntaria de algunos propietarios, aunque en las Actas no se especifica quiénes fueron tales contribuyentes ni cuál fue su aportación. En cualquier caso, el dinero recaudado fue insuficiente para dar una respuesta satisfactoria al problema del paro obrero.

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viernes, 28 de febrero de 2014

Educación, cultura y sociedad en La Roda hasta 1933 (II)

Continuando con lo que veíamos en el artículo anterior, a pesar de toda esta efervescencia en la mejora cultural y educativa de la población, a la altura de marzo de 1933 se sigue insistiendo en la necesidad de construir o habilitar más locales para la docencia:

Flota en el ambiente popular (…) el problema de máxima necesidad de afrontar la construcción de locales-escuelas adecuados a la alta finalidad que en ellas ha de cumplirse. Los locales actuales son insuficientes para contener los niños necesitados de instrucción y son además antihigiénicos y antipedagógicos

Se pide incoar la solicitud de construcción de nuevos grupos escolares y además, se crea una Comisión Especial. Concretamente se pedirá la construcción de nueva planta de un Grupo escolar para cinco grados de niños, cinco de niñas y tres grados de párvulos. También once escuelas unitarias, una de ellas mixta. En vísperas de la caída del gobierno Azaña, y del consiguiente cambio de Consistorio, en noviembre de 1933, este ambicioso proyecto todavía no había visto la luz:

A pesar de la difícil situación económica es muy importante hacer esto (…) porque es el posible porvenir de los hijos por medio del estudio y del que ya existe precedente por personas de este pueblo y de humilde familia que hoy cuentan con una brillante carrera merced del Colegio D. Juan Ramón Ramírez

En este ambiente, las Escuelas del Ave María, fundadas en 1922 por el presbítero José Collado Ballesteros 1, también se vieron afectadas por las reformas educativas. Según las Actas de los Plenos del Ayuntamiento de La Roda, el 14 de junio de 1931 se recibe una queja del presbítero y director de las Escuelas del Ave María, solicitando la subvención que tradicionalmente venía recibiendo. La misma queja se repite en el Pleno de 21 de junio recibiendo la siguiente contestación:

por consideraciones de orden político la subvención se suspende definitivamente

Poco después, el 13 de septiembre, se debatían y estudiaban las cuentas para adaptar los locales del Convento de las Trinitarias como Escuelas. Esta propuesta queda aprobada el 20 de septiembre. El convento, ubicado en la encrucijada Las cuatro esquinas, había sido fundado en 1598 por el sacerdote Esteban de Galiano. En 1852 se clausura tras la Ley de Desamortización y es cedido al Ayuntamiento para instalación de escuelas en 1858, mientras la iglesia albergaba el Teatro Liceo, muy popular hasta la construcción del Cervantes. En 1929 se demolieron todas las dependencias, salvo el abandonado Teatro que en 1931 se habilitó como Grupo Escolar 2.

Finalmente, en junio de 1933 se nombraba una Comisión para que se actuase eficazmente en la Sustitución de la Enseñanza Religiosa en la villa. El problema religioso venía estando íntimamente relacionado con la educación, concretamente con la necesidad de crear un sistema de escuelas laico. En definitiva, se estaba actuando por la separación de Iglesia y Estado 3. Suponemos que la prohibición de la enseñanza a las órdenes religiosas fue un importante fallo de previsión, puesto que el Estado no contaba con aulas, profesores, ni medios para hacerse cargo de toda la enseñanza del país. Realmente, quien disponía del monopolio de la educación en España era la Iglesia Católica. Aparte del problema de presupuesto, la disputa laico-religiosa se fue convirtiendo progresivamente en un lastre para el programa de construcciones escolares y de educación pública, laica y universal.

Por otra parte, a estas reformas habría que añadir la introducción del divorcio y la secularización de cementerios y hospitales. La secularización del Cementerio de La Roda se había realizado aprovechando la Fiesta Nacional el día 11 de diciembre. La Corporación municipal daba lectura del decreto que declaraba festivo este día, publicado en La Gaceta de Madrid, nº 343, 9 diciembre 1931:

Para solemnizar la elección del Primer Presidente de la República Española, el gobierno decreta: Artículo único. Se declara fiesta nacional el día 11 del corriente mes. Dado en Madrid a ocho de Diciembre de mil novecientos treinta y uno. Manuel Azaña

En relación con la secularización y modernización de hospitales, también existen algunos ejemplos en los libros de Actas para este primer bienio republicano

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1. En medio del anticlericalismo que se vuelve extremadamente violento con el estallido de la guerra, el clero será uno de los grupos que con más ensañamiento será perseguido en los primeros momentos. En este contexto, el cuerpo del sacerdote José Collado Ballesteros será hallado con disparos de arma de fuego el 13 de agosto de 1936 en la carretera de Ocaña a Alicante. En otro capítulo veremos cómo se desarrollaron los hechos.

2. Martínez Angulo, I., Algo de nuestro pueblo, La Roda, 1985 (pág. 168-69)

3. El siglo XIX, siglo de las revoluciones, había traído consigo a nivel europeo una ruptura importante con respecto al Antiguo Régimen. En este contexto la Iglesia española a duras penas se fue adaptando a las estructuras sociopolíticas que fueron surgiendo tras el nuevo orden impuesto por las diferentes burguesías. La Iglesia siempre se resistió a los cambios que propiciaron una mayor autonomía del hombre y de la sociedad. Además, siempre estuvo acostumbrada a convivir con regímenes autoritarios que defendieron sus doctrinas, protegieron su posición social de privilegio y controlaron a sus enemigos. El Estado durante el siglo XIX se hubo sentido coartado en muchas ocasiones por la rigidez del Concordato de 1851, según el cual la religión católica debía ser mantenida como religión oficial en España. Es por esto que una gran parte de la opinión pública veía a esta institución como la defensora de los intereses políticos y materiales de las clases dominantes, que se había aprovechado del monopolio de la enseñanza, del papel dominante en la acción benéfica, del control sobre las formalidades del nacimiento, del matrimonio y la muerte; en definitiva, de impedir cualquier reforma o revolución que pudiera beneficiar al pueblo. También se veía que la Iglesia no admitía la democracia parlamentaria, el pluralismo y las reformas urgentes del sistema salarial y la estructura de la propiedad agraria. Al proclamarse la República, la jerarquía de la Iglesia española debió haber aceptado la legitimidad del nuevo régimen, fruto de la voluntad popular. Pero la fuerte influencia de los católicos integristas principalmente de la jerarquía propiciaron el enfrentamiento con la Republica. Esto, sumado a la cultura anti-clerical heredada, que no anti-religiosa, de muchos de los gobernantes republicanos y con esta visión de un gran sector de la opinión pública, hizo que esta institución a partir de la proclamación de la II República se convirtiera en el blanco de muchas reformas, manifestaciones, tumultos callejeros, quema de iglesias y conventos, y de la persecución directa ya en plena guerra.


jueves, 13 de febrero de 2014

Educación, cultura y sociedad en La Roda hasta 1933 (I)

    La proclamación de la República produjo una inmediata ruptura entre el nuevo régimen y la Iglesia católica, debido básicamente al monopolio de la educación que ésta ostentaba. Desde el 14 de abril, el Gobierno provisional había considerado que una de sus tareas más urgentes era la rápida expansión de las escuelas primarias. Se pretendía crear una escuela pública, obligatoria, laica, mixta, inspirada en el ideal de la solidaridad humana, donde la actividad sería el eje de la metodología. A modo de ejemplo, los niños de la Escuela Nacional enviaban la siguiente misiva al Ayuntamiento:

que siendo este pueblo eminentemente agrícola y queriendo los niños que forman esta República escolar, aprender a cultivar la tierra, ruegan a la Corporación les conceda un terreno para los fines indicados

    Ya vemos que la idea de introducir huertos ecológicos en las escuelas no es tan novedosa, pudiendo establecer su origen en el marco de la Segunda República.

    El programa reformador del sistema educativo tuvo el objetivo inmediato de extender la cultura popular por todos los rincones de los pueblos de España aparte de remediar el alto índice de analfabetismo en nuestro país. El 14 de abril de 1931, la República encontró una España tan analfabeta, desnutrida y llena de piojos, como ansiosa por aprender. En 1931 la estimación sobre el índice de analfabetismo variaban del 30 al 50 % de la población total y el porcentaje de alumnos (que asistían a clase) por aula era de 50 alumnos por escuela con maestro. El Ministerio de Instrucción Pública estimó que en España eran necesarias otras 27.000 escuelas para atender a más de un millón a un millón y medio de niños que en general no iban a la escuela [1]. El primer año de la República fue así un año de fiebre de construcciones escolares.

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domingo, 19 de enero de 2014

El Ayuntamiento de La Roda hasta 1933: ambiente político (I)

               
    Se ha tendido a identificar República y democracia, como si, al implantarse aquélla, ésta hubiese llegado por arte de magia. La democracia es una actitud que se adquiere con la práctica y, precisamente, muchos españoles y albacetenses no estaban muy experimentados en ella a comienzos de 1931. De aquí, el difícil y lento proceso hacia la democracia vivido en los años 30[1]. Tras la estabilización del régimen republicano, asistimos a partir de ahora a un período complejo en la política local donde, aparte de las reformas aplicadas en sintonía con el gobierno central, también aparecerán a los primeros conflictos de tipo político en el mismo seno del equipo de gobierno. Si bien los grandes temas de interés a lo largo de las Actas de los Plenos fueron la crisis obrera y agraria o la necesidad de construir más locales para escuelas, a continuación nos centraremos en primer lugar en el análisis de los hechos más puramente políticos.
 
    Antes de la configuración definitiva del Consistorio municipal, una de las primeras medidas que se adoptan es la apertura de una investigación de las cuentas del periodo de la Dictadura. Parece ser que el antiguo recaudador y administrador de arbitrios, derechos y tasas, Bernardo Cebrián Berruga, había cometido irregularidades, concretamente en 1923, con la retención de documentos y de dinero del erario municipal. Aunque presenta los Estados de cuentas que se le requieren, sigue faltando documentación como talones y libros para comprobar los Estados que presenta. En agosto de 1931 se acuerda el nombramiento de un delegado del Gobierno Civil Provincial para que inspeccione la administración municipal y política durante las diferentes etapas dictatoriales hasta el 14 de abril de 1931. También se acuerda el nombramiento de un nuevo administrador de arbitrios: José Fraile Moreno (sería interesante que recordásemos este nombre). Más adelante se llega a pedir incluso que los hijos políticos del antiguo depositario de fondos, al tener suficiente solvencia económica, respondan ante la gestión de su padre.
 
           
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domingo, 5 de enero de 2014

Elecciones municipales parciales de 31 de mayo de 1931 y primer Ayuntamiento republicano

     

      Tras la proclamación de la Republica y la creación de la Comisión Gestora, se fijaba la fecha del 31 de mayo para la celebración de nuevas elecciones municipales en aquellos municipios (un total de 36 en la provincia de Albacete) donde se aplicó el artículo 29 y, por tanto, no había habido votación.  Es en este breve periodo de tiempo cuando se registra el mayor movimiento de políticos monárquicos hacia el republicanismo a la vez que una intensa campaña electoral.  

      Mientras tanto, para significar el advenimiento de la República se toman algunas medidas de carácter simbólico como la compra de dos banderas republicanas, una para el Ayuntamiento y otra para la casa cuartel de la Guardia Civil, o el cambio de nombre de calles y plazas. El Paseo del Directorio Militar es cambiado por el de Paseo de Galán y García Hernández, en conmemoración de los capitanes Fermín Galán Rodríguez y Ángel García Hernández[1]. El Parque de Colón pasará a llamarse Parque de la Libertad y la Plaza Primo de Rivera, nuestra actual Plaza Mayor, se llamará Plaza de la República [2].

      Es durante este breve periodo de transición cuando se inician las gestiones para la construcción del ferrocarril que comunicase a La Roda con Tarazona de Aragón. También se instala una fuente pública en la Miliaria para que el pueblo se surta de agua gratuitamente. En sucesivas entradas desarrollaremos detalladamente el programa de obras públicas que se emprende con motivo de la crisis obrera y agraria para dar una respuesta al alto desempleo.

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